Dolor de talón
La fascia plantar puede producir dolor en la zona plantar interna, intenso en los primeros pasos tras el reposo, con mejoría inicial al caminar y reaparición después de la carga.
Clínica REMOYM
La zona y el comportamiento de los síntomas ayudan a diferenciar molestias del talón, la planta, el antepié o los dedos, así como algunos cuadros del tobillo.
Una explicación sencilla
El dolor puede relacionarse con la fascia plantar, articulaciones, estructuras nerviosas, alteraciones mecánicas o deformidades de los dedos. La carga, la marcha y el calzado pueden modificar los síntomas.
En el tobillo también pueden estar implicados el tendón de Aquiles, los peroneos o el tibial posterior. Estos cuadros se explican con más detalle en la ficha de tendinopatías.
Patrones frecuentes
La localización orienta las posibilidades, pero debe interpretarse junto con el resto del cuadro.
La fascia plantar puede producir dolor en la zona plantar interna, intenso en los primeros pasos tras el reposo, con mejoría inicial al caminar y reaparición después de la carga.
El túnel del tarso puede causar dolor, hormigueo o entumecimiento plantar que empeora al estar de pie o caminar. Debe diferenciarse de la fascitis y de otros orígenes neurológicos.
La metatarsalgia suele empeorar con la carga y la propulsión de la marcha. Puede relacionarse con la distribución de cargas, artropatías o deformidades como hallux valgus o dedos en garra.
El neuroma de Morton puede causar dolor urente, entumecimiento o irradiación hacia los dedos. Es habitual que empeore con calzado estrecho y mejore al quitárselo.
La presencia de un espolón calcáneo no significa necesariamente que sea la causa del dolor. También puede aparecer en personas sin síntomas.
Pruebas complementarias
La radiografía en carga puede ayudar ante deformidades, artrosis o alteraciones óseas. La ecografía permite valorar la fascia plantar, neuromas y determinadas estructuras de partes blandas.
La resonancia se reserva para dudas concretas o lesiones profundas. Si se sospecha un atrapamiento nervioso, el estudio electrodiagnóstico puede aportar información adicional.
Valoración individualizada
El dolor de tobillo o pie puede proceder de articulaciones, tendones, fascia plantar o estructuras nerviosas, y estar condicionado por la carga, la marcha, el calzado o un traumatismo previo. Un espolón calcáneo puede estar presente sin ser la causa de los síntomas, por lo que no se interpreta de forma aislada.
La historia clínica y una exploración musculoesquelética y manual relacionan la localización con la movilidad, la palpación de tejidos y articulaciones, la marcha y la respuesta a la carga. Esta caracterización mejora la precisión diagnóstica y ayuda a decidir si una radiografía, una ecografía u otra prueba puede aportar información relevante.
Con el patrón mejor definido puede dirigirse el tratamiento a la estructura y la limitación identificadas. La medicina manual puede utilizarse cuando está indicada para mejorar movilidad o modular el dolor, junto con ajustes de carga o calzado, ejercicio y rehabilitación. Las ondas de choque focales también pueden ser útiles en indicaciones seleccionadas. En ocasiones pueden ser necesarios procedimientos ecoguiados para mejorar el control del dolor y la recuperación del tejido lesionado.